Estimación del riesgo cardiovascular a través de la escala ASCVD Risk estimator plus en personal administrativo de la UNACHI, Provincia de Chiriquí, 2025.
Resumen
La posibilidad de que una persona desarrolle una enfermedad cardiovascular en un
periodo específico se conoce como riesgo cardiovascular. Este riesgo está influido
por factores como la obesidad, el tabaquismo, la diabetes mellitus, la hipertensión
arterial y la dislipidemia. El presente estudio tuvo como objetivo principal estimar
dicho riesgo utilizando la escala ASCVD Risk Estimator Plus en el personal
administrativo de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI), en la provincia
de Chiriquí, durante 2025. Para ello, se aplicaron encuestas para recabar
antecedentes médicos y hábitos de vida, y se realizaron pruebas bioquímicas para
medir colesterol total, HDL, LDL y triglicéridos, además de evaluar presión arterial,
peso, talla y circunferencia abdominal. La muestra estuvo compuesta por 104
personas, 70 mujeres y 34 hombres, con edades entre 40 y 75 años. Los resultados
indicaron que el 67.3% del personal presentó bajo riesgo cardiovascular, un 14.4%
riesgo límite, un 12.5% riesgo intermedio y un 5.8% riesgo alto, conforme a la escala
ASCVD. Se encontró una asociación estadísticamente significativa entre la edad,
la diabetes mellitus y el nivel de riesgo cardiovascular (p < 0.05), confirmando que
el envejecimiento y las alteraciones glucémicas son factores clave para el desarrollo
de estas enfermedades. Los factores predominantes fueron hipertensión arterial,
dislipidemia, obesidad y diabetes, mientras que el tabaquismo mostró baja
prevalencia. Adicionalmente, se identificó una mayor proporción de riesgo
intermedio y alto en hombres, en tanto que la mayoría de las mujeres presentó
riesgo bajo. En conclusión, el estudio refleja que, aunque una mayoría del personal
administrativo de la UNACHI tiene bajo riesgo de enfermedad cardiovascular, existe
un grupo considerable con factores predisponentes, particularmente diabetes e
hipertensión que requieren monitoreo preventivo. Por ello, se recomienda fortalecer los programas académicos para fomentar la salud, incentivar la actividad física,
mejorar los hábitos alimenticios y aumentar el tamaño de la muestra en
investigaciones futuras para evitar sesgos y obtener estimaciones más fiables.
